
Una de mis películas favoritas de todos los tiempos es el monstruo de Frankenstein y su continuación la novia de Frankenstein, indiscutibles obras maestras de su genero con un Boris Karloff recreando la criatura de Shelley de manera inmortal, en ninguna de las posteriores interpretaciones del personaje actor alguno ha conseguido siquiera llegarle a la suela de los zapatones al gran Kaloff.
Mucho tuvo que ver también el encomiable trabajo de Jack Pierce, tanto en el monstruo como en la novia, espectacular a todas luces, una escena: la terrorificamente bella escena del lago, la niña y las flores, es de esas que se me quedaron marcadas en mi memoria a fuego, y otra realmente perfecta, esa maravillosa Elsa Lanchester gritando ante la imagen de su nueva pareja. sirvan estas imágenes, la mayoría de comics, como homenaje a esas dos obras maestras de James Whale.





















































